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jueves, 4 de agosto de 2011

Crónica de mi julio

Hola a todos! El verano llegó (hace mucho ya) y al menos terminaron las clases y los exámenes.

Los exámenes de junio-julio... mejor los dejamos aparte, terminé el día 1 de Julio, y el día 4 empecé a trabajar con mi padre, cosa que por desgracia tengo que hacer durante este verano, ya que no he encontrado trabajo a pesar de las búsquedas que he hecho.

Como podeis leer en entradas anteriores, soy técnico de mantenimiento aeronáutico, de lo que aún no he podido adquirir experiencia. Ésta es una de las cosas que me indigna. La legislación que promulga la D.G.A.C. (Dirección General de Aviación Civil) dice que para tener una licencia LMA (Licencia de Mantenimiento Aeronáutico), además de pagar a Senasa un dineral para examinarse de los diferentes módulos hay que tener 2 años de experiencia. Ésto nos lo pone extremadamente dificil a los que intentamos entrar en este trabajo, ya que todas las empresas piden técnicos con licencia. Pero aqui llegamos a la pescadilla que se muerde la cola:

"sin licencia no tengo trabajo, por lo que no tengo experiencia, pero si no puedo trabajar no puedo tener la licencia ya que no tengo experiencia."

O más sencillamente:

"sin licencia no consigo experiencia, pero sin experiencia no tengo licencia"

Por todo esto, intentaré presentarme a los exámenes en las próximas convocatorias.

También intenté buscar trabajo como mecánico o guía ciclista en Madrid, para lo que eché muchos curriculums en muchas empresas, 2 de ellas mostraron más interés en mi, pero sólo 1 me siguió llamando. Llegué casi a un acuerdo con ellos, pero desde hace varias semanas no consigo contactar con ellos. Cuando vuelva tengo que ir a verles.

Para pasar el rato, por las tardes de lunes a jueves, la verdad es que han sido algo anodinas, las he pasado entre jugando y en la piscina.

Lo cierto es que me he iniciado en eso de las carreras on-line, tanto en el rFactor como en el Richard Burns Rally. En el rFactor, gracias a las carreras organizadas por los miembros de SimRacing.es, con 2 pachangas: una con los Porsche 997 GT3 Cup en Montmeló y la última anoche con unos VW Beetle muy divertidos en el circuito de Goldenport. En el Richard Burns Rally gracias a los campeonatos organizados por rallyesim.fr. He participado en 4 rallyes: Rallye Foie-Gras et de la Truffe con un Renault Clio R3 en el que quedé 167 de 407; el San Martino di Castrozza, con el mismo coche quedando 148 de 347; el rallye de Finlandia del Mundial con un Peugeot 207 S2000 y quedé 141 de 419 y el último, ésta semana el de Vinho de Madeira del IRC con el 207 S2000, del que estoy esperando los resultados. Me estoy desquitando de lo que no he jugado durante el curso jejeje.

Ahora estoy de vacaciones en mi pueblo, Guijo de Santa Bárbara, a disfrutar de éste ambiente, de la MTB por éstos caminos muy diferentes a los que suelo transitar y también a disfrutar y pasarlo genial con mis primos y amigos en las fiestas. Iré colgando alguna foto que haga por estos andurriales.

Saludos!

miércoles, 28 de octubre de 2009

Mis sueños en las nubes

Los que me conocen lo pueden decir, desde enano me han atraido las cosas que se mueven solas, primero los coches. De bebé ya mi interés era tal que cuando me llevaban por la calle mis padres en brazos yo señalaba cualquier coche como diciendo: "¿Ese?" y me contestaban: "Renault" o la marca que fuera, y yo me quedaba tranquilo hasta que volvía a repetirlo una y otra vez.

Cuando tuve unos años más cayó en mis manos un libro escrito por un señor apellidado Arias-Paz, cuyo título rezaba "Automóviles" y si mal no recuerdo la edición era de los años 50. Ese libro fué por el que comprendí cómo funcionaban los coches a una edad de unos 8 años. Por aquella época ya imaginaba ser diseñador de coches, los dibujaba y les daba las características técnicas que debían tener: motor, cambio, suspensiones...

Poco más tarde también me empezaron a gustar los aviones, aunque en aquel momento no tanto como los coches.

Pero llegamos a más o menos cuando yo tenía 10 años. Domingo por la mañana, de esos de compra familiar a un centro comercial lejano (en mi caso Parque Corredor, en Torrejón de Ardoz). De pronto cuando salimos de la autovía, atasco de los que son aburridos (que no ves que se muevan los coches), menos ese. Ese atasco fué, y es hasta ahora el mejor que he soportado. Estando sentado en el asiento de atrás del coche y aburrido mirando por las ventanillas sin ver nada particular, de repente se empieza a oir un rugido que aumenta muy rápidamente de volumen hasta ser ensordecedor. El coche empieza a temblar como nunca y de repente se me ocurre mirar por la ventanilla.

Lo que vi me dejó con la boca abierta y sin palabras: 2 F-18 (en aquel entonces no sabia lo que eran) despegando en formación desde la Base Aérea de Torrejón. En ese momento se me conectaron algunos cables en mi cabeza y se formó la idea de "¡yo quiero pilotar uno de esos!".

Desde entonces mi pasión son todas las cosas que se muevan solas, con predilección por aquellas que vencen la fuerza de la gravedad para elevarse por los aires.

A partir de entonces comencé a recopilar información sobre todo lo que se levante del suelo, desde revistas y libros, hasta maquetas y simuladores de vuelo para el ordenador. Por diferentes fuentes supe que para llegar a ser piloto de un trasto de esos había que hacer unas pruebas (con las mejores notas) y luego ir a la Academia General del Aire (AGA), estar 5 años y si se es de los mejores de la promoción te mandan a Reactores o Caza y Ataque, tras pasar 6 meses en los E.E.U.U. con el T-38 y luego otros 6 meses en el Ala 23 (Escuela de Reactoristas) en Badajoz para que luego te digan a donde vas: Alas 11,12,14,15 o escuadron 462. A mi en esos momentos lo que más me apetecía era o bien el Ala 12 (para pilotar el F-18) o el Ala 11 (para en aquel entonces el futuro pilotar el Eurofighter).

Pero llegó una feria de AULA en el que fui a preguntar allí los requisitos y fué cuando me dieron el mazazo: con miopía no podía entrar como piloto militar ni de aviones de papel, ni siquiera operandome.

Entonces pregunté para hacerme piloto de lineas aéreas. Otra decepción más, el precio es algo que echa para atrás.

Con todo esto, se acerca la entrada a la universidad, mi aspiración siempre ha sido la de hacer Ingeniería Aeronáutica, pero por las notas de corte no pude y me tuve que conformar con Topografía y posponer mis sueños.

Tras 2 años de Topografía vi que no era lo mío (los mapas me encantan pero no tanto como los aviones) busqué otras opciones y me topé con un grado superior de FP llamado Mantenimiento Aeromecánico. ¡Tate! no los pilotaría, pero de tocarlos me iba a hartar. Eché la solicitud y durante la espera, un familiar mío que trabaja en la Base de Torrejón me dijo que si me apetecía hacer una visita. Yo contesté que si sin pensarlo y me dijo un dia que le venia bien.

Ese día me presenté en la entrada de la base y una vez me dieron el pase para mi y para el coche entré tras él. Me enseñó dónde trabajaba, dimos una vuelta por los hangares del Ala 12 (a mi se me caía la baba viendo aquellas máquinas) y luego para poner la guinda, me llevó al simulador del "bizcocho" (F-18).

Bueno, según estaba entrando en el edificio no me lo podía creer, iba a pilotar un F-18 aunque fuera un simulador. Cuando me dijeron que me sentara en la réplica del asiento eyectable yo temblaba de emoción. Me pusieron algo fácil, despegar desde Torrejón y dar vueltas por los alrededores. Al final el aterrizaje faltó algún piloto para que me puntuara el aterrizaje jejeje.

Salí de la base con una sonrisa de oreja a oreja y me tiré unos dias recordando todo (aún cuando lo recuerdo se me ponen los pelos de punta).

A los pocos días de esa visita me llegó la carta que me decía que me habían aceptado en el módulo en Vallecas.

El primer año del curso no empezó bien, tuve que estar 1 mes de baja por motivos de salud y luego en semana santa otras 3 semanas, aunque al final recuperé el tiempo perdido y saqué todas, aun teniendo que examinarme de varias asignaturas del curso entero (en lugar de el tercer parcial sólo)

Este año vamos a por todas, porque sólo dura 6 meses, ya que el tercer trimestre son las prácticas en empresa.

Pero aún tengo 2 espinitas aeronáuticas clavadas: una es ser ingeniero aeronáutico, aunque sea ingeniero técnico; y la otra es pilotar uno de esos cacharros sobre las nubes.

Por eso cada vez que oigo o veo un avión en el cielo, miro a ver cual es y me dan un poco de envidia sana porque ellos despegan sus pies de la tierra, ya sea para llevar 100, 200, 500 o 2 personas de un lado a otro, o para entrenarse para defender un trozo de tierra en el que vivimos en caso necesario. Cualquiera de los dos me merecen un respeto porque se han ganado el trabajo en el que están y pocos habrá trabajando de ello que no sea por vocación.

Seguiré adelante con el mantenimiento aeromecánico, además de tratar de conseguir mis sueños, aunque creo que lo de volar (aunque sea de paquete en la cabina trasera) en un aparatejo militar del estilo del "bizcocho" o aunque sea un "culopollo" lo tengo casi imposible.

Pero bueno, se hará todo lo posible por pilotar algun cacharro volador que no sea un radiocontrol o un avión de papel jejeje.

Un abrazo
Luis

jueves, 24 de septiembre de 2009

La vuelta a la rutina

Bueno, después de un verano bastante movidito y sin parar, se vuelve a la rutina del día a día. En mi caso, empezando el 2º curso de mantenimiento aeromecánico, una carrera de fondo de 6 meses en el que hay que sacar las mejores notas para poder elegir a donde ir a hacer las FCT's (prácticas de trabajo de las FP's). Curso nuevo, asignaturas nuevas y madrugones.

Lo malo es que la mayoría de las asignaturas están en bloques de 3 horas (infumables sin descansos) e incluso 3 de los días son 2 clases al día de 3 horas (3 horas de una asignatura antes del recreo y otras 3 de otra asignatura después del recreo). Pero bueno, todo sea por conseguir salir adelante.

Ahora que recuerdo, todavía tengo que terminar una serie de maquetas de aviones de los cuales estamos estudiando sus motores en clase. El primero de ellos es el de Havilland Vampire, uno de los primeros cazas a reacción



Fue el 2º avión a reacción usado por la RAF (http://es.wikipedia.org/wiki/Royal_Air_Force) durante la 2ª Guerra Mundial (entró en servicio en 1943). Fue también el último avión de altas prestaciones que usó la madera en su construcción, conjuntamente con el metal. Tenia las alas rectas y el fuselaje de aluminio en forma de huevo. Ésta forma era necesaria para que entrara el motor de Havilland Goblin (del cual hay un ejemplo en el hall de entrada de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos de la UPM, en Madrid.

Éste motor era uno de los primeros que se diseñaron y tenía un compresor centrífugo que inyectaba el aire a presión en las cámaras de combustión separadas y después los gases de escape pasaban a través de la turbina axial.

Este avión se llegó a utilizar, debidamente modificado y reforzado, en operaciones en portaaviones (fue el primer reactor en aterrizar y despegar de un portaaviones) y también los primeros aviones a reacción en cruzar el Atlántico.

El otro avión es el Eurofighter Typhoon, del cual haré una entrada más adelante.

Hasta pronto!!