Mostrando entradas con la etiqueta aerotranstorno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aerotranstorno. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de noviembre de 2011

Tengo Twitter!!

Bueno, tras mucho tiempo sin postear, vuelvo por aqui.

Ha habido algunos pequeños cambios últimamente, entre otros, que ya soy parte de la gran masa que tiene un smartphone en sus manos y con internet movil. Para ello he dejado tras muchos años Telefónica MoviStar (o mejor dicho Timofónica VomiStar) y me he pasado a Vodafone (Garrafone para que nos entendamos).

Gracias a ello he conseguido un HTC Wildfire S que aunque parezca pequeño, es más que suficiente para mi.

Con él he probado la libertad de poder buscar información en cualquier sitio (siempre que haya cobertura jejeje) y también me ha descubierto el vicio de los Angry Birds, me hacen más amenos los viajes en tren de cada día.

Ahora que tengo tarifa plana de datos, también he descubierto el WhatsApp, que es un lujo ya que puedo comunicarme con cualquiera que lo tenga también gratis!!!

Y ahora me encuentro que acabo de hacerme una cuenta en Twitter. Llevaba tiempo pensandolo, pero me tiraba para atrás eso de tener que esperar a encender el ordenador y tener conexión a Internet para poder twittear algo. Ahora que tengo el movil ya he terminado de decidirme y ya la tengo: @LuisTyphoon.

En el resto de mi vida... sigo liado con la universidad, es duro pero hay que estudiar mucho y al final espero sacar algo en claro. Con respecto a mis pequeños vicios, sigo dandole al Richard Burns Rally e intento correr 1 o 2 rallyes a la semana (aunque algunas hago 3). No hago resultados importantes, pero me divierto, que es lo que importa.

También sigo dandole al Flight Simulator de vez en cuando, tanto al FS2004 como al FSX, aunque éste último se me ralentiza mucho últimamente. Gané el concurso de Simulación de la revista Avion Revue, y me regalaron el set de Simulación Civil, que traía el Saitek Pro Flight Yoke System, los pedales Saitek Pro Flight Pedals y el FSX Gold Edition. Lo malo es que el Yoke System me vino estropeado, y tuve que mandarlo de vuelta. Aún lo estoy esperando... Tengo muchas ganas de probarlo. Entre tanto funciono con el X52 que ya tenía y los pedales, lo que es un gran cambio, y ha aumentado mi aerotranstorno enormemente.

En el apartado de mis creaciones, terminé de forma abrupta el tramo de Canencia para rFactor, ya que le faltan bastantes cosas, pero he empezado a hacer el tramo de Navafría para el Richard Burns Rally. Llevaré como un 20% hecho, voy poco a poco, pero suelo ponerme a ello al menos 1 vez a la semana. Pondré una entrada hablando de ello.

Saludos!!

lunes, 11 de abril de 2011

Más allá de la tierra: mi primer vuelo

Este pasado sábado ya conseguí cumplir mi sueño, aunque sea parcialmente, de volar un cacharro que levante del suelo más de 5 metros. Mis amigos me regalaron por mi cumpleaños (en Enero) un vuelo en planeador. Después de varios meses de mal tiempo, esperando este momento, mi novia me pidió que eligiera el día (este sábado pasado) y si prefería hacerlo en velero o motovelero, yo elegí el motovelero.

El sábado comenzó a las 6:30h, cuando me sonó el despertador (bueno los 2 despertadores), me duché, me preparé, desayuné y salí pitando a por mi novia. Cuando la recogí cogimos carretera hacia el aeródromo de Ocaña. Un viajecito tranquilo, excepto el final, que nos pasamos la salida de la vía de servicio y tuvimos que dar la vuelta varios kilómetros más adelante. Nos habían dicho que estuvieramos a las 10 y llegamos apurando apurando a las 9:55.

Entre que hicimos los papeles y todo, nos dieron alrededor de las 10:10, nos mandaron a la pista y allí hablamos con el encargado, que nos dijo que el piloto que me tenía que llevar estaba dando clase con el motovelero y que si queríamos que nos fueramos a la cafetería, que cuando llegara le decía que nos avisara allí.



Como una hora después yo decidí que prefería estar a pie de pista que en la cafetería y salimos al tenderete donde esperaba la demás gente que iba a volar en velero, mientras mi piloto andaba aún dando clase por las alturas. Durante la espera me puse a hacer algunas fotos a los veleros, avionetas de remolque y a la Pilatus Porter que subía a los paracaidistas, haciendo de ascensorista.



Al rato, por la radio se escucha una llamada "Dimona Victor Juliet en Base", señal de que ya me toca. Al poco tiempo se repite "Dimona Victor Juliet en final" y ya se ve el avión más claramente en el aire, siguiendolo hasta que aterriza y me dicen "siguelo hasta la plataforma y habla con él". En cuanto gira para librar pista le sigo con mi novia detrás mía, hasta que se para en plataforma y rodeandolo me pongo al lado izquierdo.

Tras una charla con el alumno, el piloto me saluda y me explica cómo subir: agarrando la mano a un rebaje del panel de instrumentos, poniendo el pie en el tren de aterrizaje y metiendo el otro dentro, cuando has hecho eso, giras y te sientas en el asiento. El piloto me explica como ponerme los arneses y cuando ya termina me dice "espera un momento que tengo que hacer unas cosas, vuelvo y salimos". En ese momento me quedé sentado al avión, atado y babeando cual quinceañera frente a su ídolo. En ese momento saqué la cámara e hice fotos al tablero y a la perspectiva hacia la derecha:




También mi novia me hizo una foto mía ya atado y preparado para volar:



Al poco tiempo volvió el piloto y empezó a describirme el vuelo: despegaríamos y volaríamos hasta Aranjuez, lo rodearíamos por el norte y despues volveríamos hacia la zona del aeródromo para parar el motor y hacer vuelo sin motor.

Me despedí de mi novia, que se iba a la cafetería a esperarme, cerramos la cabina y arrancó el motor. Carreteamos hacia la pista y despegamos. ¡Mi madre! Aquello aceleró como si le fuera la vida en ello, cuando llegó la velocidad, se levantó la cola y a los segundos el Dimona despegó sus ruedas del suelo, empujandonos hacia el cielo. Los primeros movimientos de picado me pillaron a contrapié, haciendome sentir cosas que nunca había sentido (cosas de las g's negativas).

A pesar de todo, yo estaba disfrutando, cuando miro el altímetro, en el que se leía 150 metros, miro afuera y empiezo a ver todo más pequeño. En ese momento el piloto me dice "¿Quieres coger los mandos?" a lo que yo respondí, sin creermelo mucho "vale". Mi primer contacto con una palanca de un avión real y lo primero, tratar de mantener el vuelo recto y nivelado, algo que conseguí facilmente.

Después el piloto me empezó a dar instrucciones de que girara hacia el oeste de Aranjuez, y yo recordando mis experiencias en el Flight Simulator y la regla de los virajes coordinados "pisa la bola". Palanca suavemente hacia la derecha y pedal derecho para mantener la bola en el centro. Enderecé suavemente cuando cogí el rumbo correcto del mismo modo.

Poco a poco, el palacio de Aranjuez nos daba la bienvenida, mientras debajo nuestra se extendía la tierra. En ese punto le pedí hacer unas fotografías, a lo que él contestó "claro, tomo el mando". Hice un par de fotos, una a Aranjuez (en la que la cámara enfocó a la cabina, quedando difuso el fondo) y otra hacia la izquierda, al campo.





En ese momento me preguntó si quería que me hiciera una foto mientras pilotaba. El resultado es éste:





A partir de ahí no solté los mandos jejeje. Tras rodear Aranjuez por el norte nos dirigimos hacia Noblejas, rodeandolo por el este, giramos hacia Dosbarrios. Pasamos cerca de Ocaña y dejando el aerodromo a la derecha viramos hacia Yepes.

Cuando estabamos enfilados hacia ese pueblo, el piloto apagó el motor, para hacer un poco de planeo y aterrizar sin motor. En ese momento, la estabilidad del avión se disminuyó. Es en estos casos cuando se hace patente la ayuda del motor para mantener el morro nivelado. Picando ligeramente hacia abajo, mantenemos la velocidad y giramos hacia el norte. Antes de tener el aeródromo a nuestras 3, hicimos un largo viraje hacia la izquierda, que nos llevó 270º de nuestro anterior rumbo, y poniendonos paralelos a la pista, ya en el circuito de aproximación, en el tramo de viento en cola.

En esta zona empezaron a hacerse notar las turbulencias, que sacudían el pequeño Dimona, haciendome pelearme con los mandos para tratar de mantener el vuelo recto y nivelado. Pero todo mejoró cuando salimos de las turbulencias y comenzamos el viraje a base. En ese punto le dije que tomara los mandos, pero me dijo que continuara yo, que cuando haya enfilado la pista ya lo cogía él. Dicho y hecho, cuando terminamos el tramo de base, viramos a final y cuando enfilé la pista le dije que el avión era suyo. El piloto tomó los mandos y aterrizó.

Es impresionante la diferencia de sensación de velocidad que hay arriba con la que hay cerca del suelo. Siendo la misma velocidad cerca del suelo ves las cosas más cercanas y pasar mucho más deprisa, mientras que cuando vas arriba no notas nada. También son increibles los aerofrenos, que tan poca superficie pueda parar tan rápido.

Una vez ya en el suelo, libramos pista rápidamente y tratamos de mantener la inercia lo máximo posible, aunque al final tuvo que arrancar el motor para llegar al aparcamiento.



Ya parado todo, el piloto me dijo que lo había hecho más que bien, para ser alguien que no ha volado nunca, y que por ejemplo, los virajes coordinados, normalmente se tardan 5 clases en hacerlos, mientras que yo los hacía naturalmente.

Cuando ya me bajé de la Dimona y me despedí del piloto, me encaminé hacia la cafetería. Mi novia me dijo que la sonrisa de oreja a oreja que llevaba era de órdago. Normal, he rozado el cielo como siempre he querido hacer. Lo malo es que ahora quiero más y más. Creo que mis amigos han creado un monstruo jajaja, han hecho que suba mi aerotranstorno.

Saludos!

lunes, 24 de enero de 2011

Aerotranstorno

Hoy voy a hablar de una de mis mayores pasiones: los aviones.
La mayoría de los aficionados a la aviación "sufrimos" (con gusto para nosotros y disgusto para los que nos rodean) de aerotranstorno. Como decían en Vista, Suerte y al Toro en ésta entrada, esta "enfermedad" se divide en varios estadios, más concretamente en 7. Copio de la entrada de VST:

"Esta patología tiene varias fases o estadios. Los más afortunados consiguen hacer de este enfermedad su modo de vida, pasando a formar parte de la subfamilia llamada Ejército del Aire.

A continuación pasamos a describir brevemente las fases que atraviesa un enfermo en caso de no haber conseguido acceder al Ejército del Aire:

Estadio 1: Curiosidad por la Aviación. El afectado gira la mirada buscando una aeronave justo en el momento en el que percibe el ruido del motor. Este sentimiento se evapora cuando la aeronave desaparece.

Estadio 2: Atracción por la Aviación. Se acompaña con compras de revistas, visitas de blogs y webs de internet, etc. A diferencia del Estadio 1, la atracción “persigue” al afectado incluso dentro de su hogar, sin contacto directo con las aeronaves. Suele ser habitual que el enfermo confunda ruidos habituales de su ecosistema con los ruidos generados por un avión, provocando escenas de histeria en las que el afectado salta como una bala del sofá para dirigirse a la ventana en busca del avión y descubrir, varios segundos después, que el ruido no está originado por una turbina, en realidad procede del vecino de arriba, que está pasando el aspirador.

Estadio 3A: En este nivel el afectado comienza a buscar a otros enfermos con síntomas parecidos al suyo, entrando en la fase gregaria de la enfermedad. Las nuevas tecnologías como internet han permitido a muchos de los afectados unirse y conocerse, desencadenando reacciones en cadena que desembocan en un agravamiento de la patología, produciéndose un salto rapidísimo al Estadio 4. También se percibe en esta fase una atracción por los componentes de la subfamilia Ejército del Aire. El afectado intenta, por todos los medios, llegar a charlar, conocer, etc. a cualquier miembro de dicho colectivo.

Estadio 3B: Los afectados por este nivel acompañan los síntomas del 3A con una irrefrenable atracción por la simulación de vuelo por ordenador.

Estadio 4A: El afectado se desplaza por la geografía ibérica buscando eventos, reuniones, exhibiciones, etc. relacionadas con la Aviación, conociéndose casos en los que el afectado ha salido de la península. Además, aparece el llamado Síndrome de Diógenes Aeronáutico, en el que el enfermo siente la extraña necesidad de llevar a su hogar cualquier pieza que haya pertenecido a una aeronave. Ebay se ha constituido como gran desencadenante en el incremento de afectados pertenecientes a este nivel.

Estadio 4B: El afectado acompaña los síntomas del 4A, con la adquisición de los últimos “gadgets” asociados a la simulación de vuelo por ordenador (trackir, cougar, CH, etc.). Además, el enfermo se reúne periódicamente con otros afectados a través de foros, cursos, ferias, etc. En esta fase llegan a producirse los llamados “delirium volantis” en los que los afectados, reunidos física o virtualmente, imaginan que vuelan juntos y realizan las mismas misiones que llevan a cabo los miembros de la subfamilia Ejército del Aire.

Estadio 5: El afectado comienza a notar tiranteces familiares. La familia protesta por el espacio físico que ocupan todos los objetos relacionados con esta patología (libros, dvd, cascos, gadgets, etc.). Algunos de los casos más graves han llegado a montar la cabina de un avión en casa para así poder llevar a cabo los “delirium volantis” con mayor realismo si cabe. También se han documentado casos de enfermos que han sido vistos llevando chaquetas de vuelo.

Estadio 6: El enfermo consulta el BOE buscando alguna plaza de Reservista Voluntario que le permita formar parte de la subfamilia Ejército del Aire.

Estadio 7: En este nivel el afectado es irrecuperable, ha perdido completamente la noción de lo que le rodea. Todo lo material pasa a un segundo plano. No importan los cascos, ni los gadgets, ni los libros. Se llega a una fase de aceptación de la enfermedad. El paciente lee VST todas las tardes al llegar del trabajo (o incluso a escondidas en la oficina), se alegra cuando hay una entrada nueva, se apena cuando ve un F-4 usado como blanco en Bardenas, se llena de tristeza cuando tres chicos caen cumpliendo su trabajo."


Yo personalmente estoy en el estadio 3 con algunas cosas del 4 y 5, ya que cuando hay una exhibición cerca de aqui intento ir, además de tener un joystick Saitek X52 (la cara de mis padres cuando lo vieron fué un poema) e intentar de vez en cuando volar en IVAO. También causa problemas la cantidad de libros, maquetas y cosas de aviación que tengo tanto en mi habitación como en la buhardilla. Aunque eso sí, yo he aceptado que soy un aerotranstornado.

Además en todas las estanterías que tengo (unas 12 baldas) hay algo relacionado con la aeronáutica, una de ellas está llena de maquetas de aviones militares, en otra tengo los modelos de metal que fui coleccionando con unos fascículos, en otras libros, cartas de vuelo, cd's y dvd's con información... y las paredes no se quedan atrás: llenas de posters de aviones y en una de ellas un mapa de vuelo VFR de España (mide como metro y pico cada lado).

Pero hay una cosa que me apena, el no poder tocar un avión en estos momentos. Como piloto no puedo: militar lo tengo cerrado por la miopía y como civil por el dineral que cuesta, y como mecánico aún sigo buscando trabajo. La verdad es que lo echo de menos. Mucho. Me doy cuenta cada vez que veo un video de un avión, aunque sea grabado desde la cabina de pasajeros y sólo se vea un ala. Pero ver trabajar esas máquinas me encanta. Es algo que no puedo evitar.

A lo largo de mis 23 años sólo he volado 4 veces: ida y vuelta a Tenerife y a Londres. El viaje a Tenerife me enteré algo menos pero a la vuelta pude entrar a la cabina y babear (no hay otra palabra). A Londres... bueno, yo babeaba ya al entrar en Barajas, tanto por ir a volar como por salir de España por primera vez. Acababa de terminar el primer curso de Mantenimiento Aeromecánico y por fin sabía como iba todo aquello. Sabía como se montaban las cosas que veía, como funcionaban las puertas, donde estaba todo. Sólo me faltó poder entrar a la cabina, me hubiera puesto a charlar con los pilotos.

Pero ahora hay que centrarse en la universidad, al menos hasta que consiga un trabajo relacionado con esto, pero cada vez que paso cerca de Barajas o Torrejón seguiré quedandome mirando al cielo con la boca abierta como un niño mirando los aviones que pasan y emocionandome. Por lo pronto mis amigos me han regalado un vuelo en planeador por mi cumpleaños, ahí será el summum del aerotranstorno.

Espero que más adelante pueda cumplir mi sueño de trabajar en algo relacionado con los aviones, preferentemente como piloto, pero me conformo con ser mecánico, al menos por ahora.

Saludos aerotranstornados!